miércoles , octubre 18 2017
Inicio / Pareja / ¿Matrimonio o convivencia?

¿Matrimonio o convivencia?

Una de las decisiones más relevantes para una pareja es elegir entre convivir o casarse. En muchos casos, las dudas que se plantean no tienen solución, a no ser que se vivan en primera persona. Pero, ¿por qué es tan problemático tomar la decisión de casarse? Un dato que refleja esta situación de indecisión, y que demuestra que en muchos casos se toma el camino equivocado, es que casi el 40 % de los divorcios en España corresponden a parejas menores de 26 años. En muchos casos, la decisión de separarse se tomó durante el primer año de casados. Propio de la sociedad actual. La disyuntiva entre casarse o vivir juntos no es algo que venga de tiempo atrás. Es algo propio de la sociedad actual. Una sociedad que no condena el hecho de que una pareja conviva junta sin necesidad de papeles. Éste era un requisito indispensable hace pocos años, donde el matrimonio era casi el primer paso para salir del hogar de los padres. Además, los valores van variando de una época a otra. El deseo de libertad, de tomar uno sus propias decisiones o el de vivir nuevas experiencias han cobrado una inusitado peso en los últimos años. Antes quizás se valoraba más el deseo de estabilidad. Estos cambios afectan más a las mujeres. La sociedad ya no ve mal que una mujer sea independiente económicamente. Las féminas tienen plena capacidad de decisión y no necesitan la figura de un hombre para poder vivir. Por lo tanto, según algunos sociólogos, la relación se basa en sentimientos profundos, muchos de ellos incontrolables. Dar el paso decisivo. En un principio, no tendría que haber grandes diferencias entre estar o no casados. Pero los datos muestran que los papeles, en ocasiones, se convierten en verdaderas losas. Producen la sensación de que se pierde independencia, de que no se pueden tomar las decisiones libremente. Además en muchas ocasiones, el matrimonio no es una decisión tomada por la propia pareja; también entran en juego otros factores. Según estadísticas de Cosmopolitan las razones por las que se da el gran paso son las siguientes: 49% por el deseo de tener hijos o porque ya se tienen, el 30% por presiones familiares y el 20% porque el matrimonio da estabilidad. En un estudio realizado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) se corrobora que el matrimonio puede ofrecer una cierta estabilidad. Parece ser que el 50% de los matrimonios alcanzan lo 11 años y 4 meses de convivencia. Mientras que las parejas que no están casadas finalizan como media su relación a los 9 años. Quizás una razón de estos datos se encuentre en el hecho de que la ruptura de un matrimonio supone enfrentarse a un momento muy traumático para ambas partes, ya que hay que hacerse cargo del papeleo, pagar a los abogados, la separación de bienes… Algo que se ahorran aquellas parejas que no están casadas y deciden romper la relación. ¿Por qué no se da el gran paso? Cada individuo está condicionado por lo que ha vivido y por lo que le rodea. Por lo que es normal que muchos tengan modelos preestablecidos de cómo es un matrimonio. Modelos que en muchos casos no tienen porque ser positivos y que se tiene un cierto temor a repetir. Pero, a parte de esto, tras la negativa a casarse también se pueden esconder trastornos psicológicos más serios. Un ejemplo de esto puede ser una idealización excesiva de algún amor durante la infancia o la juventud. Hasta tal punto llega esta idealización que en ocasiones hay un verdadero pánico a comprometerse con otra persona.

Quizás te interese

Como abeja al panal. El secreto de atraer al sexo masculino

¿Cuando sales a pasear encuentras que, a pesar de morirte de ganas de conocer a …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *