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El lenguaje oculto de los sueños

El sueño es una conversación con uno mismo, al que como mínimo se le dedica alrededor de ocho horas diarias. Pero pese a esta constante conexión, el mundo onírico resulta extraño y difícil de comprender, cuando no produce miedo por su trascendencia en la vida real. Los sueños utilizan un lenguaje simbólico muy especial, a caballo entre los fotogramas de las películas y la magia de los símbolos. Este rompecabezas surrealista casi siempre carece de significado al despertar y volver al estado de vigilia. Sin embargo, merece la pena saber más sobre ellos, ya que suministran una información útil y personalizada sobre las cuestiones y problemas de la vida cotidiana. Y es que todos los sueños se relacionan con una cuestión no resuelta o con algún cambio. Porque al soñar se mantiene un diálogo con una parte desconocida de uno mismo que conecta con el inconsciente y también permite el acceso a otro tipo de vida inmaterial. Es por ello que únicamente uno mismo puede interpretarlos correctamente. Teorías Según la teoría de Sigmund Freud, los sueños representan deseos inconscientes que las personas quieren satisfacer. Pero como estos deseos son una amenaza para la conciencia, entonces sus deseos reales, aparecen disfrazados a través de los sueños. También los objetos que aparecen en los sueños son simbólicos y tienen su propio significado y aparecen en el sueño porque representan algo. Con frecuencia los sueños de varias noches se complementan, forman como una cadena que quiere decir lo mismo, pero con distintas imágenes y símbolos. Así, es vital prestar mucha atención a los sueños que impresionan o se repiten con frecuencia. Siempre indican un mensaje urgente o importante. Todas las cosas que estén pasando alrededor de la persona, en el momento en el que se encuentre dormida, también en el sueño se realizan, según las últimas investigaciones. El porqué de los sueños Las causas de los sueños también han dado lugar desde siempre a muy diversas interpretaciones. Desde las más científicas, que afirman que mientras se hace tan sólo se realiza una función biológica en la cual las neuronas reponen la energía perdida durante el día, hasta las más esotéricas, que hablan de viajes astrales. La última teoría y la más reciente fue aceptada en 1990 y explica que se sueña para sobrevivir. Según esta teoría, los sueños permiten, que toda la información importante para la supervivencia se esté procesando durante el sueño. Hoy casi todo el mundo afirma que la respuesta del porqué de los sueños no es sólo una. Factores externos e internos Lo físico influye enormemente en lo onírico, de tal modo que el estado de salud ejercerá una gran importancia sobre lo que sueños. Así, si se cena copiosamente posiblemente esa noche se tengan sueños agitados, o simplemente si se siente frío en el sueño quizás se deba a un descuidado destape mientras se duerme. Las cosas vividas durante el día también se manifiestan mientras se duerme. Son los llamados sueños de proyección mecánica, en los cuales el subconsciente exterioriza las tensiones, emociones y cosas en general más impresionantes del día anterior. Significado arquetípico Pero independientemente de factores externos, la tradición también habla de un lenguaje oculto de los sueños y de un significado arquetípico. Por ejemplo, soñar con agua puede reflejar el estado anímico de la persona. Si el agua es clara se le suele dar un significado de paz interior, si el agua está turbia o agitada, la inquietud y la angustia son las claves. Si se hace con toros algunos lo atribuyen a buena suerte en los juegos de azar; si se sueña con que caen los dientes es que está próxima la muerte de un familiar querido; y en el sueño aparecen muchas manos la interpretación que se hace es que ronda el amor. Y así hasta cuantas elucubraciones, lógicas o inventadas, se quiera. Explicación científica Al soñar, la medida del tiempo desaparece. Tras una breve siesta de quince minutos, uno puede recordar un sueño largo y complejo, donde cada escena ha sido recreada con todo lujo de detalles y en las que pasaban muchas cosas. Pero todo eso ha pasado en unos minutos. Las personas, los lugares y las cosas pueden aparecer, desaparecer y cambiar de forma, sin esfuerzo e instantáneamente. El espacio tampoco existe. Y es que durante los sueños se desarrolla en el cerebro una actividad eléctrica que también alcanza la zona encargada de la información visual. Por ello se crean imágenes completamente fortuitas, que son ordenadas y provistas de contenido por el soñador.

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